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20 de Marzo 2018. Equinoccio de Primavera en el hemisferio norte y Equinoccio de Otoño en el hemisferio Sur

Marzo es un mes cargado de eventos astrológicos. Además de las dos Lunas Llenas del mes, Mercurio y Júpiter entran en su movimiento Retrógrado y el día 20, a las 16:03 hora GMT, comienzan la Primavera y el nuevo Año Solar, es decir que el Sol entra en Aries, el primer signo de los doce en sentido descendente. Así que no es de extrañar que este mes suponga un impulso más para continuar el inicio de año con tanta fuerza e intensidad, tanto a nivel global, como a nivel personal.

Hoy me centraré en el Equinoccio del día 20 de Marzo. El momento en que la duración del día y de la noche se igualan para enfrentarse en una lucha fratricida en la que ninguna de las dos energías ganan de manera definitiva pero en la que las dos triunfan, la luz en el Hemisferio Norte alargando los días más que la noche y la oscuridad en el Hemisferio Sur alargando la noche más que los días. Eu un movimiento que retornará al mismo punto en Otoño, de ritmo infinito.

 

Este Equinoccio se inicia, cerca de la Luna Nueva, con Júpiter Retrógrado desde el día 9 de Marzo y a tan sólo 3 días de que Mercurio se torne Retrógrado el día 23. Por tanto, el escenario en que la luz renace en el Norte, paradójicamente, se vislumbra íntimo, personal e introspectivo. Mercurio, que es el mensajero del cielo y del infierno, está a punto de descender a la oscuridad para rescatar información y traerla de vuelta a la luz. Se inician las dos nuevas estaciones, por tanto, durante un período en el que se espera de nosotros que actuemos menos y que reflexionemos un poco más. Este año, la primera semilla a plantar en nuestro jardín de la primavera es la de la reflexión interna. Al observar los signos del cielo tengo la sensación de que llevamos ya unos meses en la preparación de un ciclo de Era diferente en el que varios aspectos se estuvieran colocando. Y mientras esto ocurre no nos queda otra que sostener y esperar sin perder de vista nuestros objetivos en el horizonte.

 

Si bien parecía que tras el 8 de Marzo algo se había liberado con la unión de la energía femenina, presente en hombres y mujeres, para su impulso planetario, días después, todo vuelve a sentirse más contraído. Se me ocurre comparar estos meses de Febrero y Marzo a las contracciones previas a un parto en el que la energía en la Tierra se contrae y se expande, por momentos, generando cierta tensión, incertidumbre e incomodidad entre todos nosotros. Y esto nos llevaría a la idea de que algo está a punto de nacer, algo que va más allá de nosotros mismos pero que a la vez nos contiene. Es como si estuviéramos a punto de darnos a luz a nosotros mismos, como si estuviéramos a punto de "nacernos" a una nueva y mejor versión de nosotros mismos. Por supuesto, sólo para aquellos que nos dejemos y queramos porque cuando hablo de movimientos globales siempre hay un libre albedrío dentro de cada uno de nosotros para dejarnos llevar o no por los mismos.

 

Aunque en principio la primavera en el Hemisferio Norte es un tiempo de comenzar a emprender y el Otoño del Hemisferio Sur es un tiempo de empezar a cosechar resultados, ambos dos momentos con energía activa y entusiasta, el momento actual nos frena, nos ralentiza y nos encoje en cierto sentido. Por lo tanto, os recomiendo que todo ritual para este equinoccio de 2018, sea en el Sur o en el Norte, nos lo tomemos con cierta prudencia. Y así al recoger lo sembrado, en el Sur, observad en mayor medida cuál ha sido el resultado de lo propuesto con vuestras intenciones; y, en el Norte, al sembrar las nuevas semillas, observad si son, verdaderamente, esas que están alineadas con vuestro propósito de vida. 

 

Tanto si el propósito de vida te ha sido revelado como si no, podrías ayudarte de una visualización muy sencilla.

Imagina que eres una semilla.

Visualiza como te plantas en un campo bien limpio, arado y abonado. Poco a poco observa cómo empiezas a abrirte dentro de la tierra, como rompes, con fuerza, el terreno
y comienzas a elevarte como una pequeña planta,
con tu tallo tierno y tus primeras hojas verde claro.
Pasan los días y comienzas a convertirte en árbol,
con un tronco cada vez más fuerte,
por donde sube la sabia blanca
que llega a unas ramas que van creciendo
cada vez más grandes, cada vez más largas hacia el cielo...
así hasta convertirte en el árbol que estás predestinad@ a ser.
Y pregúntate...
si fueras un árbol... ¿qué árbol serías?
Espera hasta que te llegue la imagen
.

 

Si estás en el Hemisferio Sur y comienza el Otoño continúa la visualización hasta ver cómo el árbol que eres da frutos y observa, tranquilamente, de qué tamaño, forma y color son esos frutos.

 

Aprovecha estos primeros compases de la nueva estación para meditar, reflexionar y ver si para pintar el cuadro de tu vida aún necesitas hacerte con algún color más de los que ya tienes en tu paleta de colores. Quizás ya tengas todos los colores y lo que necesitas es un nuevo lienzo...observa, pronto verás cuál es el siguiente paso a dar para avanzar. El aspecto más positivo es que la reflexión interna podría hacernos conectar con todo un sentido nuevo para nuestros proyectos y con una energía de confianza más arraigada, incluso reforzada, de cada al futuro inmediato.

 

FELIZ RITUAL DE EQUINOCCIO!!!

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Comentarios: 3
  • #3

    Itziar (jueves, 15 febrero 2018 20:10)

    Hola Paty, interesantes las preguntas que planteas. Hasta ahora no hay estudios científicos sobre eso pero yo diría que, efectivamente, lo superado por nuestros antepasados lo heredamos ya mutado. Y también diría que todo se podría transmitir hasta el infinito, porqué no? Para los que estéis interesados el articulo del ADN está en este enlace: www.elblogalternativo.com/2014/12/22/el-adn-y-nuestra-herencia-genetica/

  • #2

    Paty Alva (jueves, 15 febrero 2018 07:52)

    lei tu articulo de "El ADN transmite la memoria de nuestros antepasados, nuevo estudio científico", me parecio bastante intersante lo que planteas, y mas por que lo cerraste haciendo referencia a la herencia de Adan y Eva, cuando minutos antes estaba haciendo algunas analogias precisamente respecto al origen de la vida biblicamente, y tambien se me ocurrio ese planteamiento, si finalmente existieron por tanto todos tambien somos hijos de Cain y cargamos con su legado desde epocas milenarias es decir somos hijos del pecado. estaba investigando respecto a la informacion genetica que se pasa de generacion en generacion, y me hice la pregunta a cuantas generaciones se les transmite la informacion genetica? y si todos tenemos esa oportunidad de heredar, aprender, trascender y evolucionar, entonces algunos de nuestros antepasados lo hicieron, y por tanto el Gen muto a algo diferente y esa información se registro también para nosotros??

  • #1

    Ige (sábado, 21 octubre 2017 14:58)

    No exagero diciendo que Itziar es súper inteligente y tiene un nivel de conocimientos increíble. Es muy potente